domingo, 8 de mayo de 2011

ALEMANIA EN CAMPING

Después de muchos años sin hacer un viaje con la caravana, este año nos hemos decidido a coger el “caracol” y volver a Alemania.
En el siguiente diario os cuento como fue nuestro viaje.

VIERNES 10-7-09

Tras muchos preparativos, salimos de casa a las 8 en punto. El coche va a tope, ya no cabe ni un alfiler; suerte que, cuando enganchemos la caravana, todo lo colocaremos en su sitio.

Nora ha cogido posiciones detrás del coche. Está muerta de sueño. Cosa muy normal ya que ha llegado de marcha a las 5.30 y el despertador le ha sonado a las 7.

El dÍa ha amanecido nublado y feo, seguramente lloverá, bien empezamos!!. Desde Barcelona debemos desplazarnos hasta Tamarit, lugar donde tenemos aparcada la caravana. Colocamos todas las cosas y, a las 10 en punto, volvemos otra vez para arriba, dirección Francia. Después de tener un cielo muy encapotado y lluvioso, atravesamos la “frontera” con un sol radiante y esto anima mucho. Busco entre los papeles el mapa de Francia y olé!, no hay mapa, nos lo hemos dejado en casita.


Para ganar tiempo comemos en la “Porta Catalana” tres bocatas, ponemos gasolina, compramos un mapa y otra vez en marcha. Mas o menos sobre las 18.30 salimos de la autopista y buscamos un camping.

En Bollene hay dos campings. Como no sabemos como están, elegimos el primero que vemos anunciado, el “camping Simioune”. La elección no ha sido demasiado buena ya que está perdido en el bosque, está muyyy lejos, es feísimoy las instalaciones son muy deficientes. Vaya, que si os perdéis por allí, ni se os ocurra ir a este camping.
Acabamos de organizarlo todo y nos vamos a tomar unas cervecitas que nos saben a gloria después de 650 kilómetros rodando por la carretera.

Cenamos una ensalada de pasta que ya tenia en la nevera y a dormir, que mañana toca otro tute.


SABADO 11-7-09

La noche ha sido un poco rara; nos fuimos a dormir con el ventilador puesto y nos hemos levantado con una manta.Cómo ha cambiado la temperatura!! La mañana es fresquita pero,aun así, desayunamos fuera de la caravana unas tostadas y, por supuesto, el “cola-cao”.

 
Tenemos una visita un poco pesada. Suponemos que aún no ha desayunado ya que se ha plantado delante de la mesa a la espera de ver “caer” alguna cosita. No hace desprecios a la tostada con mermelada y nos lo agradece con un apretón de “pata”.
 
Nos despedimos de este amigo improvisado, pagamos el camping 17,80 € (tres personas, coche-caravana y parcela con luz), enganchamos y cogemos otra vez la autopista.

Sobre las 12:00 atravesamos Lyon con una cola impresionante para atravesar la ciudad. El calor aprieta fuerte. Sopla un airecillo que nos hace “bailar” un poco la caravana. Hoy toca también comer en la autopista unos sandwiches.

Aunque llevamos los promedios muy bien, evidentemente llevar una caravana a cuestas hace que tardemos bastante más en llegar al destino que si fuéramos sólo con el coche. Cumplimos con los kilómetros previstos y llegamos hasta un camping en la población de Herbolzheim, ya en Alemania, sobre las 19.45 h. El camping tiene un césped precioso y está muy bien parcelado con unas instalaciones correctas.
Una vez instalados y duchados, nos relajamos con unas cervecitas mientras cocinamos tortellinis que nos zampamos, mientras vemos un capitulo de “Héroes” que Nora se ha traído grabados en CD. Con las “posaderas” cuadradas después de los 666 km que hemos hecho hoy, nos vamos a dormir.

DOMINGO 12-7-09

Las noches son bastante fresquitas y, aun con una manta, hemos tenido un poco de frío. Hoy pondremos el calefactor, suena extraño ya que estamos en pleno julio. 

El despertador suena a las 8.00 pero nos da un poco de pereza levantarnos; está lloviendo y se está muy bien aquí dentro sintiendo el tintineo de las gotas de lluvia golpeando la caravana.

Desayunamos dentro y empezamos el día con unas risas de campeonato gracias a Cesc que se ha levantado muy guasón. Entre una cosa y otra nos marchamos muy tarde, sobre las 10.15, después de pagar el camping 30 €.

Encontramos muchas obras en la autopista que nos hace perder bastante tiempo llegando a estar, incluso, parados varias veces. Por otra parte y buscando la parte positiva, podemos gozar del paisaje de un verde muy intenso al que nosotros no estamos acostumbrados.
Hemos pasado por Eisenach, patria de Bach. La intención es llegar lo más cerca posible del campo de concentración de Buchenwald. Por suerte encontramos un camping casi al ladito mismo del campo. Su situación es bonita, en un claro del bosque con una hierba preciosa, algunos mosquitos y pésimas instalaciones, pero estamos cansados y buscar algo mejor, en estos momentos, sería complicarnos la vida. Al llegar no encontramos a nadie y la recepción está cerrada, así que, nos ponemos dónde nos apetece y esperamos; ya llegará alguien. Después de tres días de carretera y muchos kilómetros a las espaldas ( hoy 528 km), empezaremos a turistear, por fin, por Alemania.


LUNES13-7-09

Creíamos que hoy lunes Buchenwald estaría cerrado, al menos así lo decía la guía; pero, por suerte nuestra, vemos que no es así y lo encontramos abierto. La entrada es gratuita y la visita se realiza con una audio guía (5 €).
Buchenwald fue un campo de concentración que estuvo en funcionamiento de julio del 1937 hasta abril de 1945. Aunque no fue un campo de exterminio, se calcula que murieron unas 56.000 personas a consecuencia de las extremas condiciones de vida, experimentos médicos, malos tratos y asesinatos.
Se pueden ver las celdas de aislamiento, el crematorio y la sala de “desinfección” (que nosotros encontramos cerrada).
Atravesamos el llamado “camino del carajo” hasta llegar a la estación. Los prisioneros una vez llegaban a la estación tenian que atravesar este camino hasta la entrada del campo. En este trozo de camino empezaba su sufrimiento al ser golpeados continuamente. Ahora, antes de mandar alguien al “carajo” me lo pienso dos veces.
Al salir del campo, y ya de camino a Weimar, se puede ver la torre conmemorativa de 50 metros de altura, omnipresente desde cualquier punto de la carretera.
La visita al campo nos ha llevado un par de horas. Weimar se encuentra a tan sólo 8 kilómetros de Buchenwald. Ciudad de poetas y pensadores, como Goethe y Schiller, es importante históricamente por estar ligada, fundamentalmente, al primer intento serio de los alemanes de establecer un orden democrático después de la Primera Guerra Mundial. Aquí se elaboró la Constitución que daría lugar a la primera República Alemana. Es una ciudad pequeña y coqueta, pero nada más.
Después de reponer fuerzas en un burger, nos dirigimos hacia Erfurt, una de las grandes ciudades medievales de Alemania, llamada “la ciudad de las torres, flores y jardines”.Poco dañada por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial aun conserva gran parte de su riqueza arquitectónica. Es realmente una ciudad bonita, con mucho ambiente.
En lo alto de la colina se levanta la grandiosa catedral y, a su lado, la iglesia de San Severo
Desde lo alto de la escalita que sube a la catedral se abre una enorme plaza.
Callejeamos encontrando bonitos edificios y agradables rincones....
....hasta llegar a una pequeña plaza llamada Fischmark, donde se halla el Ayuntamiento. En medio de la plaza resalta la estatua de San Martín, patrón de Erfurt
Alrededor de la plaza hay bonitos edificios que vamos contemplando mientras hacemos un alto en una terracita.
De camino hacia el parking, donde hemos dejado el coche, pasamos por el Krämerbrücke, un puente cubierto sobre el rio Gera, que según dicen, recuerda el Puente Viejo de Florencia. Aunque es bonito, la similitud entre ambos puentes no la vemos ni por asomo.
Regresamos al camping. Hoy ha sido un día de pocos kilómetros (77km) pero muy intenso. Cenamos una tortilla de patatas con una enorme ensalada y prontito nos vamos a dormir.

MARTES 14-7-09

Toda la noche ha estado lloviendo y nos hemos levantado con unos nubarracos muy amenazadores. Después del desayuno, recogemos todo y nos marchamos hacia Leipzig.
Sobre el mediodia llegamos al camping, bueno, decir camping es mucho. Yo creo que vamos de mal en peor. Pienso que los peores camping de Alemania los hemos pillado nosotros. Bueno, tambien hay que tener en cuenta que nos encontramos en la antigua República Democrática. Aquí estaremos varios días, así que, tendremos que armarnos de paciencia. No tiene recepción, no hay nada de nada, prácticamente es un simple descampado. Los lavabos y duchas se encuentran en una pequeña pensión-restaurante. A su favor hay que decir, que están muy limpios y son bastante nuevos.
Como vamos a estar unos días en este proyecto de camping, decidimos montar un toldo rápido. De esta manera, si llueve o si sopla algo de viento, estaremos mejor.
Mientras Cesc y Nora acaban con la infraestructura yo voy haciendo la comida. Puede que con la panza llena veamos el camping de negro a gris.
Tras de la comida, seguimos viendo que es un desastre, pero, al mal tiempo buena cara. No queda otra solución.
La tarde la dedicaremos a visitar Dessau.
Lo que nos interesa de la ciudad es visitar la Bauhaus, una escuela de artes y oficios creada en 1919 y un punto de referencia fundamental que sentó las bases de la arquitectura moderna. La escuela fue cerrada por orden de Hitler en 1933 por ser considerada subversiva. La entrada es gratuita a excepción de las exposiciones. Lo que nos interesa es ver el complejo de la escuela más que otra cosa.
Posteriormente nos dirigimos hacia Wittenberg Lutherstadt, una ciudad cargada de historia, ligada principalmente a la memoria de Lutero y declarada Patrimonio de la Humanidad.
La ciudad es muy tranquila con unas casas casi simétricas.
En la plaza del ayuntamiento hay dos templetes con las estatuas de los teologos Martín Lutero y Melanchthon
En la Schlosskirche hay una portada construida entre 1845 y 1851 como recuerdo de la portada en la que Lutero fijó sus 95 tesis el 31 de octubre de 1517. En el interior se encuentran las sencillas sepulturas de Lutero y Melanchthon. Aunque no es demasiado tarde, la iglesia ya esta cerrada y no podemos ver el interior.
El dia ha sido completo, con 364 kilometros y las visitas a Dessau y Wittenberg; nos damos por satisfechos y volvemos al “camping”. Después de una reconfortante ducha y una buena cena, nos vamos a dormir.

MIERCOLES 15-7-09

Sobre las 11 de la mañana, cada vez un poquito más tarde, nos vamos hacia Meissen llegando en poco más de una hora. Meissen es una ciudad pequeña que se encuentra a 25 km al noroeste de Dresde. Es famosa en todo el mundo por su producción de porcelana.
La parte alta de la ciudad es una roca triangular a la que se accede a través de un montón de escaleras. Desde arriba hay una buena vista de la ciudad baja y del rio Elba.
Visitamos la catedral y el castillo (billete familiar 12,50 €) que, como no, estaban en obras.
Se nos hace ya la hora de comer y bajamos el montonazo de escaleras hasta la ciudad baja buscando un restaurante. Encontramos un italiano en el que comemos bastante bien.
Decidimos visitar tambien la fabrica de porcelanas. La moderna fábrica conserva las técnicas del primer alquimista Friederich Bötter, que descubrió en 1709, el secreto de cómo hacer la porcelana dura china. Un año más tarde se abrió la primera fábrica europea de porcelana. De estos talleres han salido las vajillas que durante mucho tiempo constituyeron un auténtico “status symbol” en todas las mesas reales. La “firma” de la cerámica está representada por dos espadas cruzadas de color azul, signo inequívoco de que la pieza está fabricada en Meissen.
La visita se realiza con una audio-guia, y comprende dos partes: primeramente te enseñan todo el proceso de la fabricación de la porcelana.
Luego se pasa al museo en donde se pueden admirar verdaderas obras de arte. También es bonito pasear por la tienda, digo pasear ya que los precios de cualquier pieza de porcelana son altísimos, y es lo único que nosotros pudimos hacer.
Nos vamos hacia Dresde para tener un primer contacto con la ciudad y aunque con lluvia, quedamos sorprendidos de la monumentalidad de sus edificios ennegrecidos
Se hace tarde y debemos volver a casa. Pasamos primeramente por un super para comprar la cena y regresamos al camping después de hacer en total 244 km. Mañana volveremos a Dresde.

JUEVES 16-7-09

Salimos sobre las 11 de la mañana hacia el castillo de Moritzburg, un bonito palacio renacentista. El ocre y el blanco son los colores que dominan la fachada. Tambien está en obras. Tiene unos jardines preciosos en los que es una delicia pasear. Nosotros no nos entretenemos demasiado ya que queremos volver a Dresde.
Dresde es llamada la “Florencia del Norte” o la “Florencia del Elba”. Fue un centro cultural de primera instancia que quedó reflejado en unos edificios magníficos. Sin embargo, en 1945 fue bombardeada de tal manera que el 75% de la ciudad fue destruida, causando numerosas victimas. El ataque aereo sobre Dresde sigue siendo uno de los episodios más polémicos de la Segunda Guerra Mundial. La reconstrucción ha sido difícil pero lo han conseguido de una manera espectacular.
Lo primero que vemos al salir del parking es un enorme mosaico de 102 metros de longitud. Está decorado con azulejos de porcelana de Meissen que representan una procesión de los príncipes de Sajonia a caballo. Este monumental mosaico ya nos da una idea de lo que puede ser la ciudad.
Quedamos sorprendidos de sus iglesias, teatros, palacios, museos y de la vida de la ciudad.

Tras la guerra y el reparto de Alemania, Dresde formó parte de la ex RDA, pero ya nada queda de aquella etapa. Sólo un mural nos recuerda el control soviético de la ciudad.
Salimos de la ciudad contentos ya que nos ha gustado mucho, compramos el magnético y regresamos al camping. Después de la cena y unas manitas a las cartas, nos vamos a dormir.

VIERNES 17-7-09

Después del desayuno nos dirigimos hacia Quedlinburg, ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad.
Pequeña, coqueta, con muchas casas de vigas entramadas de los siglos XV al XVIII, es realmente una ciudad cautivadora. En la plaza, totalmente cerrada, se halla el bonito ayuntamiento renacentista.
Llegamos hasta el Schlossberg uno de los conventos más importantes de Alemania, una auténtica ciudad amurallada. El convento, fundado por Otón I, estaba reservado a las hijas de la alta nobleza, y las abadesas tenian que ser de sangre imperial. No nos entretenemos demasiado, vemos la basílica románica y regresamos de forma ligera hacia la ciudad baja.
Paramos en una farmacia para comprar aspirinas ya que Nora se ha quedado en el coche debido a un fuerte dolor de cabeza. Buscamos un lugar para comer, como no, en un italiano y, con vistas a la bonita plaza, vemos el ir y venir de la gente mientras esperamos que nos sirvan las pizzas.
Repuestos del estómago y del dolor de cabeza, volvemos al coche para dirigirnos hacia Wernigerode, ciudad que conserva muchos edificios históricos y estrechas calles.
En la plaza, decorada por una fuente, se encuentra uno de los edificios de vigas entramadas más bonitos de Alemania, el Ayuntamiento.
En los alrededores del pueblo, Goethe ambientó las escenas de la noche de Walpurgis de Fausto y fue también escenario del cuento de Hänsel y Gretel. Por estos motivos es fácil encontrarse con alguna bruja en su camino hacia el monte Brocken, su lugar de reunión, a los pies del cual se encuentra la ciudad.
Paseando por sus estrechitas calles llegamos hasta la casa más pequeña de la ciudad, de sólo 3 m de altura.
El pueblo es pequeño y necesita poco tiempo para verlo. Nos despedimos de las brujitas y nos vamos hacia el parquing para recoger el coche y poner dirección hacia Magdeburgo.
 
Llegamos a la ciudad en mal hora. Aparcamos justo delante de la catedral y, sin perder tiempo, nos vamos directamente hacia allí. Al intentar traspasar la puerta nos la cierran en nuestras mismas narices. Acaban de cerrar. Teníamos interés en ver esta catedral ya que se trata de la primera catedral de estilo gótico francés en tierra alemana. En fin, no todo tiene que salir bien.
Empieza a anochecer y ponemos rumbo hacia casa, hacia el camping. Hoy hemos hecho casi 450 km pero estamos satisfechos porque lo hemos aprovechado muy bien y, aunque Magdeburgo no nos ha gustado demasiado, Quedlinburg y Wernigerode han superado con creces nuestras expectativas. Después de la cena, a dormir y a soñar con estos pueblecitos de cuento.

SÁBADO 18-7-09

Hemos pasado una noche de perros; si, si…toda la noche ha estado lloviendo con ganas y, un fuerte temporal nos ha arrancado los vientos del toldo.
Nora no se entera de nada y sigue durmiendo como una marmota. Muy a su pesar, Cesc tiene que salir, a pierna suelta, de la caravana para reforzar la parte exterior. Aunque me ofrezco para ayudarle, (sin insistir demasiado) agradezco que decline mi invitación (je,je…) .Miro a través de la ventana y veo al pobre Cesc luchando contra el viento y la lluvia. Después de un rato puede reforzarlo todo y entra en la caravana.
El pobre ha quedado empapado, como recién salido de la ducha. Subo el termostato del calefactor y volvemos a la cama.
Empieza a amanecer y el día no ha mejorado nada. Aunque no llueve, hay unos nubarrones muy amenazadores, el viento sigue soplando y el fresquete se hace notar. Mal dia para ver la zona de la Suiza sajona.
Salimos sobre las doce, muy tarde, pero después de la nochecita, hemos hecho los remolones en la cama.
Encontramos una cola de campeonato en la autopista. Cerca de Dresde se acentúa aún más tardando casi una hora en hacer poco más de 15 kilometros, así que, en cuando podemos, salimos del atasco y continuamos por la carretera.

Llegamos a Pirna, la puerta de entrada a la Suiza sajona y, a unos 25 km de aquí, se encuentra el Festung Königstein un inexpugnable nido de águilas construido a principios del siglo XIII para el rey de Bohemia y posteriormente transformado en una fortaleza. Fue usado como refugio y también como cárcel. Desde arriba hay una vista magnífica, por lo menos esto es lo que se dice. Nosotros no subimos debido al mal tiempo que hacia.
Continuamos a través de un paisaje muy verde hasta Bad Schandau, pequeña ciudad balneario y Hohenstein: aquí se encuentra una pequeña fortaleza construida en el siglo XIII, remodelada en 1445 que posteriormente los nazis usaron como campo de concentración.
Hacemos una comida-merienda en un Mc Donald’s. El día es francamente malo y hace frio. Regresamos al camping pasando previamente por el castillo de Eckberg, el cual alberga un hotel de lujo y en el que, por las vestimentas de la gente y por el cacao de coches que habia, seguramente estaban de fiesta gorda.
Llegamos al camping lloviendo otra vez. Preparo una sopita calentita y a dormir pronto ya que los 340 km de hoy se han hecho un poco duros debido al mal tiempo y al cansancio acumulado de la noche anterior. Además, mañana domingo ya tenemos que regresar a casa y tenemos que estar descansados.

DOMINGO 19-7-09

Después del desayuno empezamos a recoger las cosas con un poco de pena ya que nos habíamos acostumbrado a la austeridad, el silencio y la soledad del “camping”.
....enganchamos y otra vez estamos en la carretera. Encontramos muchas retenciones que nos hacen perder bastante tiempo. Mientras, vamos observando los coches de nuestro alrededor y vemos que aún circulan bastantes coches legendarios de la ex RDA, como el Wartburg y el Trabant.

El mítico “trabi” fue un modestísimo coche cuya carrocería era fabricada a partir de una mezcla de algodón, resina y serrín.
Fue el vehículo más común en la República Democrática Alemana ya que era de los pocos modelos de automóviles a los que los alemanes del este tenían acceso por ser el más barato. Aun así, para aspirar a éste básico coche, había que apuntarse en una lista y esperar incluso 10 años (o acudir al mercado negro) para poder optar a él.
Más despacio que deprisa podemos llegamos a hasta Hemsbach, cerca de Heidelberg. El camping se llama “Hemsbacher Wiesensee. Las parcelas son pequeñas y la ducha de agua caliente se tiene que pagar, pero después de todo lo que hemos encontrado, podemos decir que no está mal. Ha sido un día puramente de kilómetros, para ser exactos 466, así que, después de la cena ya nos vamos a descansar, que mañana toca otro tute.

LUNES 20-7-09

Salimos tarde del camping, sobre las 11 de la mañana. Hacemos apuestas para ver donde llegaremos. Sobre la 1 del mediodia atravesamos la frontera hacia Francia. Continuamos un par de horitas más y paramos para comer algo rápido. Hoy a ser posible nos quedaremos a dormir en algún hotel de la autopista para no perder tiempo y poder llegar lo más lejos posible. Mientras hacemos cola en un peaje de la autopista vemos un “casi imposible” : motos arrastrando caravanas.
Aunque para mi la filosofía de conducir una moto es otra, no deja de ser curiosa la estampa.
Después de conducir más de 700 km decidimos que ya es hora de parar y, en el primer hotel que encontramos en la autopista, buscamos habitación. El hotel se llama “Isardrome”, situado entre Lyon y Valence.
Como el aparcamiento es sólo de coches nos obliga a desenganchar para no obstaculizar el paso de los coches.
Muy a nuestro pesar no quedan habitaciones triples y no nos queda otra opción que coger dos habitaciones. El hotel no vale nada para el precio que tiene (126 €, las dos habitaciones). Es sucio, el colchón de la cama es horrible (super blando y ruidoso) y la habitación de mandarinita está llena de moscas pequeñitas que nos obliga a ir de cacería para dejar la habitación limpia de todo intruso. En fin, que si pasáis por allí...pasad de largo.
Para amortiguar el mal trago nos vamos a cenar al restaurante y nos divertimos mirando la cantidad de patos o cisnes que hay en el estanque y en los alrededores.
La cena ha estado bien.
Al acabar de cenar nos vamos directamente al hotel.

MARTES 21-7-09

Hemos dormido fatal. Con un poco de suerte hoy ya llegamos a casa. Hemos puesto el despertador tempranito para reorganizar la caravana, poner la ropa en las maletas y dejarlo todo listo.
Sabemos que llegaremos tarde y cansados al parking de la caravana. Y la experiencia nos dice que en estas condiciones hace muchísima pereza ponerte a organizarlo todo.Así que, sin prisas pero sin pausas lo vamos organizando todo
Una vez que tenemos todo en el coche, nos vamos a desayunar y luego, otra vez en el asfalto. Hoy también será durillo. Por lo menos, aunque hace viento, el día está completamente despejado.
A las 14.30 h pasamos la frontera: !!ya estamos en casa!!. Comemos en el área de la Jonquera y continuamos, otra vez, hasta Tamarit. Nos da bastante rabia saber que pasamos casi delante de nuestra casa y tenemos que hacer casi cien kilómetros más para dejar la caravana en el parking.
Hemos llegado bastante bien, son las 6.30 de la tarde y ya podemos desenganchar nuestro pequeña casa.
En el camino de regreso hacia Barcelona vamos rápidos, el coche agradece ir solito y en un momento llegamos a casa.
Mientras vamos hacia casa ya pensamos en las próximas vacaciones!!

Después de hacer más de 5.000 km de ruta hemos vuelto encantados. 
-La Alemania que conocíamos, hace muchos años, no tiene que ver con la Alemania que nos hemos encontrado. 
-La gente, en general, amable y sociable, muy diferente al viaje que hicimos años atrás.
Hemos visto pueblos encantadores, rincones poco turísticos y de gran belleza y ciudades monumentales.

Volver a coger la caravana, después de tanto tiempo, nos ha gustado mucho, el coche se ha portado fenomenal y la caravana, aunque tiene más de veinte años, está bien conservada y ha respondido a la perfección.
Viajar en caravana tiene sus ventajas: es mucho más familiar, divertido y libre, ideal si se viaja con niños y, por supuesto, más económica. También tiene algunos inconvenientes en cuanto a la conducción ya que hay que tener cuidado con la velocidad, el viento y los camiones que te adelantan; en  definitiva, hay que estar atento, conducir con precaución y acostumbrarse a un ritmo más tranquilo y sin prisas; aún con estos "peros", es una forma de viajar que, indudablemente, aconsejo!

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